jueves, 30 de agosto de 2007

Un universo se detuvo en Cruce Fulton

No le hice ninguna seña. Su viejo camión Ford colorado cruzó la vía con precaución y, mientras lo hacía, me miró y me hizo una seña con la mano. Una seña curiosa, es un dedo o una mano que señala, en un movimiento de abajo hacia arriba, señalando la ruta. Ese movimiento significa exactamente: ¿Vas a… Tandil? Los puntos suspensivos son porque el mismo gesto se reserva a la segunda impresión cuando yo ya esté subiendo al auto. Ahí, ese gesto guarda el “Tandil” por si hay un cambio de opinión. Pero no hubo dudas. Abrí la puerta y me confirmó el gesto. ¿Vas a Tandil? Y me subí.

sábado, 11 de agosto de 2007

Emmanuel Ortega y el secreto de la masculinidad.

A mi me contaron que Emmanuel Ortega usa almohadones en sus nalgas para mostrarse como un Apolo frente a su público femenino, y a alguno que otro más. No habrán funcionado otros recursos más caseritos como la barba de tres días, o el tajo en la frente dando pie a cualquier mentira aguerrida. No. Habrá sido necesario el accesorio... --no, culinario no, es que no quiero utilizar la cruda palabra... el accesorio trasero (ahí 'ta)--, habrá sido necesario utilizar el accesorio trasero para que las fotos lo muestren como un hombre atractivo a las mujeres. Al cuerno sus canciones, las composiciones de sus letras románticas, y cualquier otro elemento que lo eleve del común de los mortales. Me contaron que se puso las almohaditas y el público femenino rugió. Desbancó pasamanos, volteó puestitos de pochoclo,... no hubo manera de contener a esa orda de mujeres encandiladas por sus almohaditas.