miércoles, 12 de diciembre de 2007

La historia de Oritt (a Tíocarlos)

Pensé en salir a ver la mañana, el mismo motivo que tuve el día que, sin esperarlo, la conocí. Abrí la puerta, salí al pasto y sentí el fresco que me pegaba en la cara. Me di vuelta, y ahí llegaba. Otra vez, con su paso lento, tímido..., Oritt.

sábado, 1 de diciembre de 2007

Que de dónde, amigo, vengo.

Me acerqué en el silencio respetuoso de la solemnidad de un cuarto oscuro iluminado apenas por las rajas de la persiana. Mi cigarrillo se veía como marte en un cielo sin luna y la ventana entreabierta cortaba el aire caliente con una brisa mimosa y fresca.

"...de una casita que tengo más abajo en el trigal..."

Una voz estaba cantando por un parlante tal vez lejano, pero potente.

"...es una casa chiquita, para la mujer bonita que me quiera acompañar..."