martes, 30 de septiembre de 2008

Había que empezar de nuevo.

Un océano calmo de papeles inundaba su escritorio. La silla barnizada de polvo, las lapiceras secas en el portalápices... Había que empezar de nuevo. Y aunque lo sabía, como el turista frente al paraje pintoresco y sereno, solo miraba. Tal vez... tal vez hasta lo disfrutaba, como se goza de ver el desorden natural de una cordillera impenetrable y ajena, o la flora mural de una selva húmeda y desconocida. Tal vez hasta lo disfrutaba.


Empezó como se empieza. Tomó un papel, lo miró, agarró otro cercano y también lo miró, y se vio con sus dos manos ocupadas. Se sintió lleno de cosas. Desbordado.

Algo instintivo se activó en su cuerpo y empezó a sacar los papeles, primero con apuro, después frenétcamente. Solo cuando vio aparecer desde el fondo el escritorio apaciguó su ansiedad y volvió a ser el foráneo turista frente a un problema de otro.

Acomodó las pesadas escamas crujientes por pilas y las dejó decantar de su imagen grotesca en un rincón, hasta que volviesen a ser papeles. Luego, casi sin estudiarlas, las puso en una bolsa que, ya sabía, su destino era lejos de él. En la basura.

Luego barrió, pasó una trapo, tiró las biromes muertas, sacudió en el tacho el portalápices y volvió a tomar el rol de crítico de arte, parándose a distancia de su escritorio. Había que empezar de nuevo tantas cosas... Tal vez todo.

Abrió todas las ventanas de su casa, y le dio permiso a la brisa para que acariciase su cuerpo nuevo. La brisa entró, y esta vez no hubo apuntes que planeasen sin rumbo por la casa. El aire trajo de regalo aromas de plantas y pólen.

Ya lo sabía. Otra vez... había que empezar de nuevo.

6 comentarios:

  1. Excelente Marcos!! me encanto, has vuelto a tus andanzas..."robo" tus palabras y las traigo a mi vida. Gracias, no pares de escribir, nos hace bien tu elocuencia.
    La cerda China

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  2. ¡Marcos querido!
    ¡Gracias por escribir! ¡Cómo te extrañábamos tus lectores! Ciertamente había que empezar de nuevo... ¡Que no se corte!
    Un fuerte abrazo.

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  3. CLARO QUE SI!!

    "Gutta cavat lapidem..."

    Tanto va el cántaro a la fuente... que al final VOLVISTE!!!

    Volver a empezar...cuantas sensaciones encontradas, no?
    Empezar...ya sea "volver" o solo "empezar", siempre cuesta, siemrpe implica un esfuerzo superior. ya después pasa el tiempo y, sin dudas, ya cuesta mucho menos...
    que momento. "empezar de nuevo tntas cosas". Ese escritorio que te invita a volver a empezar, hojas en blanco...como "volver a empezar", no? En parte es estar en blanco y empezar a escribir una nueva "historia" para la vida.

    Adelante, Mark. Cebate uno BIEN ESPUMOSO...cerrá los ojos y sentí ese olorcito a yerba mojada...y empezá de nuevo!

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  4. Como ustedes saben, jamás respondo los comentarios, más que nada por no aburrir ni robar el lugar donde pueden escribir los demás. Pero no quiero dejar de agradecerles este recibimiento. ¡Cómo voy a dejar en el vacío tan emocionante llamado! A los tres, gracias.

    ¡Vuelvo al ruedo!

    ¡A la salud de ustedes...! y la mía.

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  5. Ah, Ricky, ¿cómo es la frase esa? Es la del escudo Grondona, ¿no? "Gutta cavat lapidem..."

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  6. Es la frase del escudo:
    "Gutta cavat lapidem, non vi, sed saepe cadendo" y significa "La gota hace un agujero no por fuerza, sino por la constancia"

    por "La Constancia", por "Cangallo" y por otros lugares también.

    Bienvenido de vuelta.

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