domingo, 17 de mayo de 2009

La celda del olvido

Estaba mareado. Y no era por haber bebido de más solamente, sino que era mi primer encuentro con mucha gente que quiero después de cinco años de estar preso.


Dios inventó el mundo y Perico ya estaba. Merodeaba como un chico interrumpiendo a veces las cosas que hacíamos con Segundo y la Nutria de aquella infancia. Segundo era diferente a las personas que yo conocía. No lo hechaba a patadas, insultándolo, sino que soportaba con estoicismo la presencia de su hermano menor. Solo cuando Perico afectaba a nosotros, sus amigos, enseguida desaparecía ante el amague de cualquier amenaza de Segundo. Pero esta vez no había amenazas, y los que estabamos merodeando a Perico eramos los amigos de Segundo. Y amigos de Perico. Y de Mariano, de Martín, y de todos los Bustillo. Perico se estaba casando.

Salió de la mano de su mujer y de su hijo por el pasillo central de la basílica, con la mirada de un hombre, con las manos de un padre, con la sonrisa de un chico. Lo admiré. Admiré que Dios nos regale diferentes dones, y que nos permita disfrutar del don del otro, como un acto de magia, como un monumento natural e imponente al que no se puede imitar en nada por su grandeza.

La ansiedad de haber ido con Cefe en el auto me había predispuesto mal hacia la bebida. Los recuerdos del colegio, del campo, de las fiestas... y cuando entramos al recinto colonial, patrimonio histórico, con sus espadañas molduradas y sus vanos de arco rebajado, las terrazas de ladrillo y baldosa, las campanas, los pasillos del patio, los viejos techos de teja, todo se había preparado y puesto ahí para que anduviera mareado, aún con mi primer vaso de Coca.

¡Tanta gente pasó por mi mirada! ¡Tanta gente que hacía cinco años me había privado de ver por estar preso! El Gordo Romero se acercó lentamente, tal vez porque ya estaba Nico Copello a mi lado, y reanudamos una charla interrumpida cinco años atrás. Una charla sobre nada, sobre el vino, sobre la fiesta. Una charla importantísima que nutre de paz a los amigos. Copello se reía, Ezequiel comentaba, y la Nutria se vislumbraba lejana, debajo de un árbol inmenso, en un coloquio laboral seguamente. El tiempo y su vaso vacío lo acercaron al grupo que yacía anclado al borde de la mesa de las bebidas. Estaba mareado. Todas eran caras de un tiempo lejano y muy lindo. Caras que recordaba más jóvenes en mi celda. Mariano, Martín, Pato, Nina, Marcelino y hasta Javi se acercaron a saludarme, y recordé que eramos hermanos de una vida.

Javi Grondona me ponderó el traje beige de lino, y otra vez aparecieron los chistes de que era mojón del pozo, señal anclada para que nadie caiga desprevenido. No sé en qué momento, pero recuerdo la mano de Cefe con una bebida preparada y que me decía que me lo tome. Después los recuerdos se volvieron fotos, breves videos que tengo rejuntados en mi memoria.

Recuerdo que los vi a Segundo y a Pato juntos. ¡Qué parecidos los vi! Y a la Nutria trepado a una silla para ver el video donde Perico se peleaba con Pablo Granados en Crónica TV. Después bailé, y bailé más, hasta que salí a ver si Enrique ya había armado la guitarreada que hacía en cada casamiento. Pero en lugar de eso me encontré con Joaco Lynch, y lo recordé en la chimenea de Las Overas contando que se estaba largando a un emprendimiento tan fascinante como riesgoso con Patrick Steverlinck. Hoy, canoso, me contaba de que vivía bien y felíz de eso hacía varios años ya. Nos reímos, recordamos...

Sentados en las mesas, antes del baile, hubo un momento que me lo guardo para siempre en mi memoria. Antes de empezar a comer, Perico llamó la atención de todos y nos dijo que su hijo iba a bendecir la comida. Se escuchó la oración inocente de una vocecita confiada. Le vi la cara al chico, rezando en el micrófono, protagonista y parte de aquel festejo y ante el silencio sepulcral de los cientos de invitados, y otra vez sentí admiración. Me encantan las demostraciones de amor. Me fascinan los gestos firmes y decididos que son solo para permitir que alguien se sienta mejor, se sienta querido. Amado.

No pude cantarle a Enrique la canción que hace años le compuse, no pude decirle a Segundo que lo quiero tanto. No pude decirles a todos que los había extrañado horrores, desde hacía cinco años, cuando, sin sentencia e inocente, estuve preso, encerrado en la prisión del rencor, juzgado por una depresión impiadosa que, por mostrarme la realidad, me condenó a purgar mis rabias en la celda del olvido de mis amigos.

17 comentarios:

  1. Hubo un hombre, allá en la edad media que dijo algo que vos, Mk, nos contás en este relato:

    "...Porque: dando se recibe,perdonando se es perdonado,
    muriendo se resucita a la Vida Eterna..."

    Me alegra que vino mediante, lo estés viviendo.

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  2. Marcos querido! Gracias por tan lindo relato!
    Conociendo la calidad de tu pluma y luego de compartir tan alegre momento con vos en el casorio de Perico, rezaba para que escribieras algo. No me anime a pedirtelo porque eso podría cortarte la inspiración. Y preferí esperar. Que bueno que esperé.
    Un abrazo gigante de tu primo que te quiere mucho.

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  3. Hola Marcos!
    Sabía que valía la pena!
    Cuando Segundo me llamó para avisarme que estaba invitado, era imposible organizar para estar...
    Tenía programada una semana de trabajo en el sur, con vuelta el domingo. Movimos todo, apuramos los trabajos, y conseguí una vuelta para el sábado a la noche. Llegué a Aeroparque a las 11 de la noche, Anita me pasó a buscar con el traje, me cambié en el auto a una cuadra de la Basílica y llegamos a la mesa reservada...junto a Vos, Cefe, Ezequiel, Matucho y el Largo.
    Estoy tan contento de haber ido!
    Me emocionaron mucho tus relatos.
    Me alegra que lo hayas vivido así.
    Un abrazo,
    Fran.

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  4. Marcos querido !! Tenes que hacer algo con ese don !! (Modo imperativo!) No podes enterrar ese talento! Es espectacular el poder de observación y de síntesis que tenés. Es espectacular que lo compartas gratuitamente, pero tendrías que sacarle el jugo. Así como a mí Ricky Yofre me dijo: "no podes seguir así. Pensemos algún negocio" y hoy estamos embarcados en un -hasta ahora- exitoso proyecto, te digo lo mismo. No se cómo se hace, pero si te puedo ayudar a buscar la fórmula, contá conmigo. Esta vez, no podes caer preso de una inseguridad. No hay cosa peor hecha, que la que no se hizo. Un abrazo. Avisa cuando estés en Baires.

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  5. A LA PUCHA, MARK. Realmente una mezcla de alegrias, risas, tristezas y emociones...que lindo relato. Cuanto lamento no habier podido acompañar a Perico en su casorio y, de paso, haber sido parte de este momento que tan apasionadamente nos relatas.
    gracias tío, sos groso.

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  6. ¿Asi que fuiste a un casorio y Ricky no estaba?... rarisimo. Mark, me alegro un monton el fin de tu condena. Siempre supe que de esta salias rapido.

    Gracias por los saludos de cumpleaños y avisa cuando estes por Lamadrid y Fugl

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  7. Santiago Grondona19 de mayo de 2009, 13:49

    Marcos... que lo pario! como me gusta leerte. Vos sabes que a mi me toco se nostalgico y tus relatos los siento como propios...son como un cachetazo que mi pasado le propina a mi presente!!
    Espero verte en poco tiempo
    Abrazo grande!

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  8. Que manera de llenarme el alma!!! Mil gracias a vos y tambien a Dios por haberte dado ese don y esa sencibilidad.
    Una vez me paso algo parecido con una avispa, pero la mate al instante, ja ja ja ja!!! Genial la oportunidad que le diste!!Beso grande de nina

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  9. si bien no estuve en ese momento estoy seguro que tus sensaciones deben haber sido fuertes. Por suerte pude verte al otro dia y me alegro mucho verte mejor y que podamos empezar a intentar recuperar estos ultimos años desatendidos. Volvi a casa con una gran alegria...

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  10. MK,otra vez nos deleitas con tus relatos!! Que bueno que Dios siempre nos da la posibildad de reencontranos con las personas que queremos y me alegro de todo corazon que te haya pasado eso a vos y gracias por compartirlo!!!

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  11. ni los conozco y desde acá he podido saborear el encuentro; y más...pensar en las propias cárceles que nos alejan y "desencuentran" de las personas que han sido y son importanstes para nosotros.

    Qué lindisima manera de expresarte!

    Abrazo.

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  12. Marcos, espectacular! Como te dije en el viaje, cuando viniste a casa me emociono mucho verte de nuevo, compartir esos mates y esas charlas. Gracias por volver a estar con nosotros.
    Un abrazo grande

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  13. Markos,

    Perdón Markoni por no visitarte en tu “celda”… Cuando estaba preso y me visitaste.. dice el evangelio…gracias por transmitir lo que te provoca esa
    “libertad” y no la amargura del “encierro”…por recordarme que solo es libre
    quien puede discernir… Además de pluma, hay una exquisita sensibilidad en tu alma Markos… tus relatos no son para leer, sino para sentir… recuerdo y comparto eso que decís de Segundo, me tenia una paciencia que hoy me compromete con los chiquitos…fue siempre un gran hermano mayor y su grupo de “nefastos” una inagotable escuela de Amistad sana. Dos veces decís “ahí lo admire” y no me sorprende…un amigo, en mi opinión muy sabio, me dijo una vez… “ solo Dios vuelve admirables a los hombres”…si te fijas, la primera fue luego del Sacramento y la segunda fue pidiendo la bendición de la mesa.

    Gracias Markoni y hago responsable a nuestra Madre del cielo, la únicaAdmirable en Lujan…de tanta libertad y tanta bendición.
    Perico

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  14. Raúl Romero Krause4 de junio de 2009, 21:27

    Recien leo la cronica completa y no podria estar mejor contada... que buen momento entre amigos y buenos vinos... no esperemos otro casamiento para repetir..
    Un fuerte abrazo, El Gordo.

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  15. La p... Me dejaste mudo.
    No puedo poner nada más. No esta vez.

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  16. Marcos....exelente lo tuyo !!!
    Como dijo Martin, tenes que sacarle el jugo.
    Gracias por compartir tanta simpleza.
    Te mando un abarzo largo y espero verte alguna proxima vez.

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  17. Markos: Esto superó ese espectacular traje de lino. Ojalá que te mantengas lejos de esa "celda" que nos priva de tu arte, de tu genialidad, a los que te queremos sin importar que te haya pasado. El que este libre de pecado que tire la primera piedra......

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