sábado, 22 de agosto de 2009

...con tanta vida

Me di cuenta de que había recuperado su mirada. No, mejor dicho, ahora había una mirada solo de bondad. Una mirada desprotegida, entregada.

"Cambió tanto Buenos Aires... En mi época se podía estacionar en las dos veredas. En casa una vez entraron ladrones, pero no había robos. No como ahora..."

Doblado como un pajonal que resiste el viento, me miraba con sus ojos vidriosos. Es curioso, pero jamás lo había visto con tanta vida. Lleno de la fuerza del alma, y seco del vigor del cuerpo, calcinado su pelo, sus manos de raíz de roble retorcidas sobre el apoyabrazos del sofá del living.

"Era más fácil, no había tantas cosas, tantas normas, tantos problemas, no había semáforos..."

Su charla, para ser franco, era un monólogo. Él solo quería volcar la escoria de su crisol de vida, lo que recién ahora empezaba a sobrar en el hierro fundido de su experiencia, y que durante su vida permaneció mezclado en un cucharón de metal hirviendo, vivo y furioso, siempre encendido. No importaba lo que yo dijera. Importaba que lo escuche. Importaba que lo redima de su tardío análisis de tantas cosas...

"Pero en Buenos Aires está el trabajo, Marcos. Eso es una realidad".

De qué servía opinar sobre lo ya esculpido en el mármol grueso de ese busto que me miraba, bueno, cansado, como el San Martín abuelo de la calle Ramón Castilla. Asentí. Aunque con mi vida le gritaba que opinaba lo contrario, asentí. Y él sonrió.

"Tu caso es distinto". Se apagaron los sonidos de su boca, y con ellos los de la calle hasta que volvió a respirar. "Tu caso es distinto..."

Nunca lo quise tanto como ahora. Y eso que lo quise tanto... En su monólogo sembró risas espontáneas, miradas alegres, comentarios divertidos, y hasta alguna ponderación que hoy repartía como un hombre bueno da caramelos a los chiquitos... A los chiquitos que lo rodean para que les dé esos caramelos. Sus ponderaciones hoy tenían el sabor de un legado.

"¡Siempre me gustaron tanto los lápices! Tengo miles. Como el que te regalé el otro día. Ese era nuevo, por eso no lo quería tanto. Por eso te lo regalé. Pero no me puedo desprender de ellos", me dijo sin saber, como nunca supo, que hay verdades que son menos importantes que la ilusión.

¿Y cuál es la verdad? ¿El amor que yo mesuré en la entrega de ese lápiz que creí imponente y que no fue tal, o las miles de veces que él me amó desmesuradamente y yo ni lo advertí? ¿De qué sirve la verdad sino para conocer al otro, y no para revolver en los detalles mínimos de cualquier gesto inadvertido? Me reí, lo miré y en sus ojos chiquitos, transparentes, en su mirada descolorida, vulnerable, estaba esta vez presente frente a mi, de manera completa y no a medias, no con su mente en miles de cosas...

"La vejez tiene cosas buenas. Ya no tengo que preocuparme de los problemas, sino que hago lo que quiero. Bah, siempre hay problemas... Sí, claro que tengo preocupaciones... pero... no sé cómo explicarte", y después de sus premisas improvisadas su mirada enfiló a la ventana donde florece entre plantas y macetas la estatua de bronce que lo acompañó tantos años en su oficina.

"Sí, te entiendo, papá", le respondí. "Bueno, tengo que seguir laburando", le dije. "Sí, sí, claro. Andá...", respondió.

Yo me paré y empecé a acomodar mis cosas. Él se levantó, y se siguió levantando, hasta que por fin todo él estaba de pie, majestuoso hombre lleno de décadas de historia, de amores y dolores, de miedos y de agallas, enarbolado pabellón de mi vida que recién ahora empezaba a recorrer con la mirada ajena de quién admira y perdona. Yo lo relojeaba desde un costado apartado, y vi que su rumbo era distinto. Ya no iba a ningún lugar apurado y sin tiempo, sino que recorría los senderos de la casa, ofreciendo su cáliz lleno, su bidón de historias mezcladas y confusas, sin apellidos ni fechas, para volcarlas en las miradas que lo encontrasen.

Lo perdí entre mis papeles, pero me volví para buscarlo y lo encontré en el pasillo, silencioso, como caballo manso, alejándose encorvado, sombra entre la sombra, solo rescatado en su contorno por la luz cálida que lo esperaba al final del corredor.

28 comentarios:

  1. GRACIAS MARK, tan ciertas tus palabras.
    Con alegría te lo digo...se me piantó un lagrimón de la emoción....agregaría yo "tantos años y tanto amor para quienes lo rodeamos".

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  2. Nudo en la garganta mediante, mark un lujo. Buen relato, un lindo homenaje en vida!

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  3. Mark! Que placer poder expresarse así! muy emocionantes tus palabras y que lindo tener esa generosidad para compartirlas con nosotros. Gracias!

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  4. Marcelo Revilla Cornejo22 de agosto de 2009, 19:06

    Muy lindo y gracias por compartirlo.
    Abrazo

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  5. Muy, pero muy bueno!!
    "y lo encontré en el pasillo, silencioso, como caballo manso..."
    tremendo.
    emocionante.
    Al borde de las lágrimas. Que lindo cuento.

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  6. Cada dia me sorprendo mas...no se si se lo mostraste, pero como padre, que emocion tan grande que un hijo te regale semejantes palabras y sentimientos, te felicito, no dejes caer nunca ese don y esa simpleza, un abrazo grande

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  7. Gonzalo Revilla Cornejo22 de agosto de 2009, 19:22

    Marcos, que bueno! creo que lo que decis, lo estamos viviendo todos. Es hora de devolver con mas fuerza que nunca todo el Amor que nos fue dado por nuestros Padres. este es el momento. Sin condiciones, sin egos y orgullos. Darlo todo. Gracias un abrazo

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  8. q lindo marcos!! te lo dije, no? soy tu fan!
    "Él se levantó, y se siguió levantando,...." q legado q nos van dejando, no? q ejemplos q fueron, son y seran.
    Besos

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  9. Sentido... una copa por el Tio Don Emilio. Felicitaciones por el relato.

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  10. Para los que aun no saben el blog de Mark es http://www.facebook.com/l/;dosyparamos.blogspot.com/ (grandes textos para leer).
    No puedo volver a leerlo...me mata la emocion!

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  11. Qué lindo reencuentro Mk!! Por fin llegó ese momento que tanto esperabas...El momento en que pudieron verse mutuamente y sin tener que decirlo se perdonaron y se amaron más que nunca!
    Me hiciste llorar!
    Los ví ahí juntos, en ese rincón de la casa que te acoge en cada viaje..
    Qué feliz me ponen tus palabras!
    Ahora sí veo muy claro, a este Marcos renacido, y desarmado...Simplemente entregado al amor y a la reconciliación!
    Qué gran hombre tu padre...Y qué gran hombre sos vos Mk!
    Te quiero mucho mucho!!

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  12. Muy lindo marcos, tan lindo como cuando te vi darle un abrazo a tu viejo y ante una mirada de sorprendido de Felipe...le dijiste..."viste Felipe!, este es mi papa..." quiza paso desapercibido el momento...pero a mi me gusto mucho...

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  13. No tuve oportunidad de conocer a mi padre,me emocione con tu relato! muy lindo, muy emocionante!

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  14. Que mas puedo agregar Marcos !!?? (....sería repetir).
    Un grande con la pluma.
    Te leo y te felicito.
    Te felicito y te agradezco.
    Que simpleza y que profundo.
    Gracias....sigo leyendo.

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  15. Marcos , realmente es perfecto el cuadro que pintas de papá , es ahora donde esta pleno para donarse a quien lo necesite , lleno de toda su experiencia y cariño que siguen intactos!!!Como le pasa a Ricky, no puedo volver a leerlo , me mata! Gracias!!!!!

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  16. Uau Marcos! qué lindo! quiero escribir como vos! sos una fuente de inspiración! eso es lo que hacen los poetas! inspirarnos! garcias Marcos, quiero ver mas!

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  17. Mark. Qué bueno lo tuyo! Admiro tu capacidad para traducir emociones y sentimientos en palabras de pura poesía. Y qué bueno que puedas disfrutar a tu viejo AHORA, que está.
    Un abrazo. JIMBO

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  18. Marcos: Impecable relato y descripción !!. Sabía perfectamente de quién hablabas, antes de que lo nombres. Para los que te conocemos, aunque quieras, no podes pasar por impredecible. Un abrazo.

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  19. Muy bueno! Gracias por escribirlo, gracias por compartirlo!
    Un abrazo.

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  20. Waw ...que lindo!

    Que lindo poder describir con palabras tan perfectas, y tan fino, lo que nos pasa seguramente a muchos de sus hijos y nietos cuando estamos con el, ultimamente.
    Muy lindo homenaje, en vida, que es lo mas importante.

    Como todas las cosas perfectamente escritas, no queria que termine mas!

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  21. Mk querido:
    Degusté tus palabras como si tuviera un Chateau Vieux de la bodega de Esmeralda, o de Suipacha...
    Desde el tercer párrafo ya pensé en tió Negro, pensando, ojalá que se trate de él, y ralenté todavía más la lectura, paladeándola mejor.
    Tanto para decir. Dicen que una imagen puede más que mil palabras. Pero como tus palabras PINTAN, tus palabras se ríen de las imágenes, Mk. Gracias como siempre. Y le devuelvo en un brindis el Chateau Vieux que el mismo tío Negro nos regala con su persona.

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  22. Marcos..... para cuando un libro. Ya se escribió mucho, como dijo Nano Padilla.. que mas puedo agregar.
    Yo voy a ser un poco mas pragmático. Es hora de que hagas moneda con este don que tenes. Cuando vas a hacer un libro ?

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  23. Gonzalo Revilla Cornejo1 de septiembre de 2009, 15:27

    Y si Belen Francese (bellisima vedetonga) publico el suyo como no lo va a hacer un grande. Tengo un contacto para eso. Abrazo

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  24. Marcos, que bueno lo que haces! Me encantó! Emocionante! Me encantó el del casorio de Perico también, se me caían las lagrimas! Q placer escribir así!!!!! besos.

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  25. Marcos, Marcos... Es perfecto lo mires por donde lo mires. Creo, tu obra maestra (¡y mirá que te he leído ¿eh?!)
    Un gran abrazo

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  26. Querido Marcos mi hijo, que Don te ha dado El Señor, me he quedado muy emocionado porque en tan pocas frases me has hecho verme como soy con anecdotas tan simples como el tema de mis mil lapices y otros detalles muy simpaticos que emocionan.Que El Señor te siga inspirando con tus escritos , cantos y tus tan logradas caricaturas para alegria de la gente.Un fuerte abrazo de tu Papa

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  27. Ricky dijo...
    QUE LINDO QUE ENO ("Tio Negro") haya entrado a ver esto y te lo agradezca con tanto cariño....UN GRANDE!!!

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  28. Venia con ganas de volver a leer esto y por fin lo encuentro. Gracias Marcos.

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