domingo, 20 de diciembre de 2009

Tandil, así te quiero, y así te quiero ver cuando me muera...

Después de un viaje de siete horas, con dos de atraso, el colectivo me dejó en la terminal. Adormecido, mal dormido, agarré mis valijas y bajé.

viernes, 11 de diciembre de 2009

El escenario menos pensado

Lo más raro para aquella primera mitad del siglo XX no era que Mercedes usara el pelo suelto, ni que tuviese dos motos, una colorada y una negra, ni tampoco que fuese al pueblo vestida de cuero del color de la moto que usaba para cada ocasión. Lo raro es que, siendo así, no vivía en una gran capital, sino en las afueras de un pueblo, en una casa sencilla. Bah, para mí eso es lo más raro de todo. Lo más destacable de su personalidad.