martes, 5 de enero de 2010

¿Qué soy yo si no soy lo que quiero ser?

¿Cuánto vale el paraíso?, se preguntó Luis. ¿Por qué tardé tanto en mesurar la importancia de mis deseos? ¿Qué soy yo si no soy lo que quiero ser?.

Los oficiales sentados en el sublime escritorio se miraban desconcertados. Lo miraban a Luis que en cada silencio se perdía con su vista por la altísima ventana de vidrio partido hacia los jardines verdes y prolijos del interior del predio.