jueves, 21 de julio de 2011

Quinta historia: El pelirrojo

--Che, vi las historias que pusiste en el blog.
--Sí, son como son, pero son verídicas.
--Sí, las conozco, sé de quién son. ¿Vas a poner la mía...?
--¿La tuya?
--La que me pasó a mí...

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sábado, 16 de julio de 2011

Cuarta historia: Tarde para volver a casa...

"Esta historia no me pasó a mí --me dijo--, pero le pasó a una persona a la que le conté estos cuentos, y aún sabiendo que no soy de inventar historias, no me creía. Un tipo que no cree en aparecidos ni almas en pena. Bueno..., no creía..."

***

A pedido, cambio los nombres. Preferiría omitirlos al no poder colocar los reales, pero este cuento lo amerita. Esto sucede en cualquier lugar del Norte argentino, que es, en definitiva, donde ocurrió esta historia. El protagonista, Santiago, no se llama Santiago.

jueves, 7 de julio de 2011

Tercera historia: La casa de Chasquivil

Se hablaba por los pasillos del colegio, era un secreto a voces que fue tomando cuerpo, sumando detalles, hasta que, como la morena en el lago, el oleaje de rumores trajo nombres a la capellanía. El padre, ante tanto revuelo, y siendo "el cura", tuvo que echar luz sobre el tema del que tanto hablaban en el patio todos los alumnos del colegio, y decidió hablar con los nombres que deambulaban por ahí. No llamó a todos, sino a uno solo, al hijo del dueño de la casa, que lo sabía poco fantasioso y que le iba a decir la verdad.
--¿Pero entonces es cierto? --preguntó el padre asombrado.
--Sí, padre. Los otros cuatro pueden venir a contarle la historia también... ¿Puede ser que existan estas cosas de verdad, padre?