martes, 26 de julio de 2011

Apología (para R. B.)


El local era un caos de cajas, frascos, libros, baúles y cosas desparramadas por todos los rincones. Anaqueles repletos de cositas, el mostrador atestado de objetos...
--¿En qué lo puedo ayudar? --preguntó el vendedor.
--Buenos días --dijo Carlos--. Estoy necesitando algunas cosas para mejorar mi situación... Estaba necesitando Coraje, ¿tendrá Coraje?
--Sí, acá tengo. ¿Cuanto quiere?
--Mucho --dijo Carlos en un suspiro.
--Muy bien. Esto estará bien. ¿Algo más?
--Sí, creo que también voy a necesitar algo de Audacia...
--Muy bien, acá tiene. Es la proporción ideal para la cantidad de Coraje que se está llevando.
--Qué bueno. Y ¿Suerte tiene?
--Bueno, si quiere suerte, tome.
--¿Qué es esto?
--Confianza y un poco de Intuición. Es buena Intuición, no se preocupe --le dijo el vendedor con una sonrisa--. Está cultivada en buenos hábitos.
--Ah, claro... bien... Bueno --dijo Carlos mirando las cosas en el mostrador--, no sé si me olvido de algo... creo que con esto estará bien.
--Bueno, se está olvidando del Miedo... Y no sé si quiere llevar un filtro de Tristeza...
Carlos levantó la mirada y calvó sus ojos en el vendedor para ver si se estaba riendo.

--¿Miedo? No --dijo Carlos en una risa abatida--, muchas gracias. Creo que voy a llevar esto...
--¿Pero Miedo ya tiene?
--No, justamente, Miedo no tengo.
--Pero si no se lleva Miedo no va a poder diluir ninguna de las cosas que se está llevando.
--¿Diluir? No, disculpe, Miedo no necesito --dijo Carlos un poco más serio--. Gracias.
--Pero... --el vendedor despegó sus codos del mostrador y se incorporó--. Mire, yo podría venderle esto y listo, pero mi política es asesorar a mis clientes para que les vaya bien y vuelvan. Déjeme que le explique. Sin Miedo usted no va a poder hacer lo que quiere hacer.
--Y ¿qué sabe usted qué es lo que quiero hacer?
--Usted quiere hacer algo, ¿no?
--Sí.
--El Miedo es insustituíble. Casi todo lo que vendo funciona a base de Miedo. La Audacia sin Miedo se transforma en un ancla que lo congelará en la situación en que vive, y el Coraje sin Miedo le acortará la vida en cuestión de días... La Confianza sin Miedo lo hará tan arrogante ¡que va a tener que gastar una fortuna en Compañía por exceso de soledad! Además, la Confianza y la Intuición, sin Miedo, no generan suerte, sino Descuido. El Miedo es el componente que hace mover a la Soberbia de la Audacia, que da luz a la Ceguera del Coraje y crea la atención en la Torpeza del Descuido.
--Pero ¡Qué cosa más estúpida! ¡Estoy cansado de ver gente paralizada por el Miedo, estáticos monumentos de carne erguidos como momias sin poder hacer nada!
--Es que el Miedo, como la Tristeza, son adictivas. No se debe comprar demasiado...
--¿Comprar demasiado? --interrumpió Carlos. Pero ¡qué ridículo! ¿Quién compraría demasiado Miedo? ¿Cómo va a ser adictivo el Miedo, o la Tristeza?
--La Tristeza... la Tristeza la vendo solo si conozco a la persona que la compra. La gente está aburrida y quiere divertirse mucho, y para disfrutar de una Diversión hay que, valga la redundancia, estar aburrido. Pero en su Aburrimiento la gente busca emociones, entonces compra Tristezas para empujarse a la Alegría, creyendo que la Alegría es sinónimo de Diversión. Y no es así. Entonces viven de la Euforia al Abatimiento porque juegan con los excesos de la Tristeza. Y mientras más profunda es la tristeza, más fuertes son los raptos de Alegría. Lo que no saben es que hay un momento en donde la Tristeza es tan fuerte que no alcanza a llegar a la Alegría en el lapso de un día. Y las emociones se mesuran por día.
--¿Por día? Mi mujer está mal hace muchos días.
--"Mal" es un síntoma. Tal vez algunos días esté triste, otros abatida... tal vez un día esté triste y al otro se despierte con el mismo sentimiento, pero todo se mesura por día. Cada día el alma nace, el espíritu se reinventa, cada día es una vida nueva. El Miedo es la sustancia que evoca la carencia. El Miedo nos dice "¿estás por hacer esto? Te falta algo".
--A veces no nos falta nada y también sentimos Miedo.
--Bueno, puede ser porque nos sigan faltando cosas que no percibimos, o porque la Intuición nos está alarmando sobre algo que no tenemos a la vista, o también puede ser por un abuso del Miedo.
--¿Abuso?
--El Miedo es lo que hace que hagamos lo que hacemos. El Miedo es la emoción que nos corre por el cuerpo cuando nos tiramos por un simple tobogán. Lo que pasa es que nosotros solo llamamos Miedo a la sensación de inseguridad que nos envuelve cuando no estamos preparados para algo. Pero tirarse por un parapente, aunque lo hagamos mil veces, nos da una sensación placentera de Miedo, que está controlada por la Intuición de que no va a pasar nada, por la Confianza de que no olvidamos ningún detalle, y por el placer de hacer otra vez más algo que nos "genera emoción", que nos da Miedo.
--La Alegría es una emoción.
--No la conoceríamos de no ser por la Tristeza. Y la tristeza es un subproducto del miedo, como la vergüenza y tantas otras cosas. Pero a la Tristeza tampoco la conoceríamos de no ser por la Alegría. Son opuestos, pero los excesos de cualquiera de los dos nos hacen daño. No se trata de tener más de uno y menos de otro, sino de tener cantidad de ambos equilibradas adecuadamente según nuestro carácter.
--¿Cuál seria el opuesto del Miedo? --preguntó Carlos.
--El Miedo es un combinado de cosas como la Carencia, la Inseguridad, el Dolor, y en los opuestos de estas cosas está el opuesto del miedo: la Plenitud, la Seguridad, el Placer...
--Entonces, el opuesto de la Euforia es el Pánico, por ejemplo?
--No, de la Euforia al Pánico, el recorrido en un solo día sería algo enloquecedor, y el Pánico es el movilizante, la Euforia es el propósito. El opuesto de ambos es la Calma.

Carlos miró las cosas sobre el mostrador. No se esperaba la lección del vendedor, ni menos ahora, además de estar con tantos problemas, sumarle a todo eso Miedo y Tristeza.
--Mire, muchas gracias, pero me llevo esto nomás...
--Por favor, hágame caso... se está llevando más miedo del que le estoy ofreciendo...
--No, gracias por su consejo, me llevo estas cosas nomás. Buenos días.

Y Carlos se fue.

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1 comentario:

  1. Impresionante Mk!! Sin palabras! Me encantó!
    Solci

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