domingo, 11 de diciembre de 2011

Sobre un cajón de verdura

!Tocaba tan bien! Lo venía escuchando desde hacía un rato. En la peatonal Florida de Buenos Aires es muy difícil ver nada más que unas cabezas a lo lejos, y ese acordeón se escuchaba tan alegre... La música me hacía mirar para arriba, como si fuese a encontrar al artista flotando en el aire, y ya llevaba tres pechazos y una patada a un bolso pesado. Pasé un quiosco de revistas, crucé una calle, caminé, caminé, pero la música empezaba a alejarse.